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Greyhound: Enemigos bajo el mar

TÍTULO ORIGINAL Greyhound

PRODUCCIÓN Estados Unidos - 2020

DURACIÓN 91 min.

PÚBLICOJóvenes

CLASIFICACIÓNViolencia

PLATAFORMAS

ESTRENO10/07/2020

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Además de varios episodios de series televisivas, el actor Tom Hanks escribió los guiones de los dos largometrajes que ha dirigido hasta el momento: The Wonders (1996) y Larry Crowne: Nunca es tarde (2011). Ahora ha escrito y protagonizado Greyhound: Enemigos bajo el mar, intensa adaptación de la novela The Good Shepherd (1955), del británico C.S. Forester (1899-1966), famoso por sus doce libros sobre Horatio Hornblower –un oficial de la Royal Navy durante las guerras napoleónicas– y, sobre todo, por La reina de África (1935), que John Huston convirtió en una película memorable en 1951.

La acción de Greyhound se desarrolla en 1942. Estados Unidos acaba de entrar en la Segunda Guerra Mundial, y afronta su primer gran desafío: transportar a Europa miles de soldados y toneladas de armamento atravesando el Océano Atlántico, infestado de submarinos alemanes, que atacan a menudo como una manada de lobos. Muy pronto lo experimentará, en su primera travesía del Atlántico Norte, el veterano capitán Ernest Krause (Tom Hanks), cuyo destructor protege un convoy internacional con 37 barcos aliados. Su objetivo es que su tripulación y la de los demás buques llegue sana y salva a Inglaterra, y no engrose las listas de los finalmente 72.200 muertos en la llamada Batalla del Atlántico.

En esta clásica película bélica, Tom Hanks vuelve a dotar a su personaje de una veracidad apabullante, tanto externa como interna. Por su parte, el también estadounidense Aaron Schneider (Two Soldiers, El último gran día) mima a su estrella, saca partido a una producción generosa y desarrolla con vigor una trama escueta y directa, con tensión creciente y unos magníficos duelos marítimos, resueltos con brillantes efectos digitales. De todas formas, la emoción y la hondura la aporta sobre todo la profunda religiosidad cristiana del capitán Krause, todavía con el corazón herido por un desamor, al que le pesa cada una de las almas que mueren en los brutales combates –también las de los alemanes–, que reza todos los días con la piedad de un niño y que toma su lema vital de Hebreos 13,8: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre”.

Jerónimo José Martín
@Jerojose2002

 

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