Fuera del cuerpo

Director y guionista: Vicente Peñarrocha. Intérpretes: Gustavo Salmerón, José Coronado, Goya Toledo, Juan Sanz, Rocío Muñoz. 104 min. Adultos.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Bruno (Gustavo Salmerón) es un joven guardia civil de tráfico con problemas: es adicto a la cocaína, tiene muchas deudas, su matrimonio está a punto de naufragar al igual que su carrera en la Benemérita. Un día, por casualidad, descubre que nada de lo que le sucede es real; todas sus desgracias son líneas de un guión y él no es más que un personaje de una película. ¿Hay algo que pueda hacer por mejorar su condición?

Fuera del cuerpo es una película interesante, original, notable. El guión, merecidamente ganador del premio al mejor guión en el Festival de Cine Español de Málaga 2004, cuenta una historia fantástica en la que se funden realidad y ficción al estilo del maestro Pirandello. La historia se desarrolla en dos mundos, el real y el de ficción. Los actores, en particular Gustavo Salmerón, José Coronado y Goya Toledo, tienen diferentes registros según el papel que interpretan en uno y otro mundo.

El guión se desarrolla a tres niveles: el de la historia de ficción de Bruno, un personaje lamentable y antipático; el del mundo real del cine; y el más interesante, el de Bruno autoconsciente desarrollando su propia historia. Ahí Gustavo Salmerón da un recital de buena interpretación, aparecen las buenas cualidades de Bruno, su inteligencia, su capacidad de enfrentarse a situaciones nuevas, su deseo de cambiar. Cada uno de los mundos es espejo (distorsionado) del otro, por ello Bruno será capaz de reaccionar de una manera eficaz y sacar provecho para mejorar su vida. La historia admite múltiples interpretaciones, desde la de un simple juego de imaginación a la de tomarse en serio el papel protagonista de la propia vida.

Fuera del cuerpo tiene un arranque lento y difícil; la historia de Bruno, antes de saber cuál es el tema real de la cinta, no es particularmente atractiva y es innecesariamente sórdida; pero superado ese escollo, el interés no decae en ningún momento.

Fernando Gil-Delgado

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares