French Kiss

Director: Lawrence Kasdan.

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Intérpretes: Meg Ryan, Kevin Kline, Timothy Hutton, Jean Réno, François Cluzet, Susan Anbeh, Renée Humphrey.

Lawrence Kasdan probó fortuna en el terreno de la comedia con Te amaré hasta que te mate, con resultados que tiraban a discretos. Ahora insiste de nuevo; en este caso, en vez de adentrarse por la senda del humor negro, lo hace por una más atractiva: la del romanticismo.

Kate (Meg Ryan), que odia volar, comete el mayor error de su vida al no acompañar a su prometido (Timothy Hutton), en un viaje profesional a París; pues éste se enamora nada más llegar allí de una guapa chica francesa. Cuando decide viajar a Francia para recuperar a su novio, traba relación con Luc (Kevin Kline), un francés maleducado y ladronzuelo del que poco a poco se irá prendando.

Partiendo de un guión del desconocido Adam Brooks, Kasdan urde una comedia romántica de personajes bien definidos, a la antigua usanza. Esto último no es óbice para que caiga a veces en la grosería al tratar las relaciones amorosas. Meg Ryan borda un papel romántico al que ya nos tiene acostumbrados, mientras Kevin Kline le da perfecta réplica. El cuidado diseño de producción, con una hermosa fotografía de Owen Roizman, la sugestiva partitura de James Newton Howard y la selección de canciones contribuyen a dar a la historia un look romántico adecuado.

El relato, sin ser brillante, está bien llevado, y cuenta con un puñado de secuencias intensas en los apartados humorístico y romántico. Su núcleo lo constituye el contraste entre los dos protagonistas y su particular relación de amor-odio, que funciona, aunque a veces caiga en el tópico en la visión de sus nacionalidades. Luc se presenta como el hombre libre, que sabe disfrutar de la vida, pero al que falta el verdadero amor. Kate, en cambio, aspira a este último, pero, por su modo de ser aprensivo y modosito, vive como asfixiada. Riesgo y amor es lo que ambos pueden intercambiarse para ser felices.

José María Aresté

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