El Rey Escorpión

TÍTULO ORIGINAL The Scorpion King

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Director: Chuck Russell. Guión: Stephen Sommers, Will Osborne y David Hayter. Intérpretes: The Rock, Steven Brand, Kelly Hu, Michael Clarke Duncan, Peter Fancinelli, Sherri Howard. 93 min. Jóvenes-adultos.

En el año 3.000 antes de Jesucristo, un cruel guerrero llamado Takmet moviliza a un gran ejército y domina el Oriente Medio desde la ciudad de Gomorra, masacrando a sangre y fuego a todo el que se le opone. Los pocos superviviventes contratan a un brutal asesino a sueldo, llamado Mathayus, para que elimine al tirano y a su misteriosa adivina. La lucha entre Mathayus y sus pocos amigos, y Takmet y sus muchos secuaces, será a sangre y fuego hasta la muerte.

Las dos recientes entregas de La momia han revitalizado el género clásico de aventuras, en su faceta épico-fantástica, y han aportado además a la Universal jugosos beneficios en taquilla. Por eso no sorprende que la productora encargara a Stephen Sommers -director de El regreso de la momia- un spin-off de su película, es decir, una especie de subproducto del original, protagonizado por uno de sus personajes secundarios. En este caso, el personaje elegido fue el terrible Rey Escorpión, al que ya dio vida el popular luchador estadounidense Dwayne Johnson, más conocido como The Rock.

Planteado a la mayor gloria de The Rock, la película suaviza con algo de humor la vieja fórmula del peplum: despliegue de medios y escenarios, combates espectaculares y un punto de erotismo light. El cóctel resulta entretenido, pero también reiterativo, previsible y muy vulgar en sus concesiones y bromas sexuales. Además, los pocos momentos verdaderamente dramáticos y emotivos son echados a perder por unos actores con presencias poderosas, pero muy limitados en sus recursos interpretativos. Menos mal que Chuck Russell (Eraser, La máscara) da alas a su cámara y rueda muy bien las batallas y combates, a cuál más salvaje.

Jerónimo José Martín