El mercader de Venecia

TÍTULO ORIGINAL The Merchant of Venice

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Director: Michael Radford. Guión: Michael Radford, basado en la obra de William Shakespeare. Intérpretes: Al Pacino, Jeremy Irons, Joseph Fiennes, Lynn Collins, Zuleikha Robinson, Kris Marshall, Charlie Cox. 138 minutos. Adultos. (XS)

Venecia, 1596. Un pérfido usurero judío llamado Shylock tiene una virtuosa hija llamada Jessica. No lejos de Venecia, en un palacio vive la bella Porcia. Su padre ha dispuesto que la desposará el hombre que resuelva un complicado acertijo. Basanio, un empobrecido veneciano, ama a Porcia pero necesita tres mil ducados para intentar la empresa, de forma que acude a su amigo Antonio, un acaudalado comerciante, que falto de liquidez acude al judío que desprecia. Shylock le concede un préstamo sin interés, pero exige como garantía una libra de carne de Antonio “cerca del corazón”.

Esta comedia cruel de Shakespeare, que pone en escena todos los arquetipos sobre judíos, no ha sido llevada al cine desde hace más de medio siglo -aunque fuera muy representada en la época muda-. La versión actual ha solventado el escollo de lo políticamente correcto cambiando el espíritu de la obra: un prólogo siniestro recuerda que en aquellos tiempos los judíos eran mal vistos y maltratados por los fanáticos cristianos. Los protagonistas de la obra son poco recomendables y se mueven en un ambiente de lujo y desenfreno. Abundan los parásitos, improductivos, ociosos y putañeros -salvo Antonio, que es homosexual-, mientras que Shylock es un honrado prestamista que frecuenta piadosamente la sinagoga.

Todo el texto es de Shakespeare, la puesta en escena es excelente, la interpretación de Al Pacino soberbia, pero no es “El mercader de Venecia” de Shakespeare sino el del indio Michael Radford (“El cartero y Pablo Neruda”), salvo la parte de Porcia, más próxima a Shakespeare por no ir adobada con ideología.

Fernando Gil-Delgado