Donde reside el amor

TÍTULO ORIGINAL How to Make an American Quilt

GÉNEROS

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Directora: Jocelyn Moorhouse. Guión: Jane Anderson. Intérpretes: Winona Ryder, Anne Bancroft, Kate Capshaw, Dermot Mulroney, Alfre Woodard. 107 min.

Finn, una joven licenciada, va a pasar unos días al campo junto a su abuela y su tía abuela. La excusa es terminar la tesis doctoral, pero además así podrá considerar con cierta distancia cómo discurre su relación con Sam, el chico con quien convive. Las parientes de la chica se reúnen con sus amigas -una costumbre ancestral- para confeccionar colchas, de las que cada una hace un retazo. Esta vez desean regalar a Finn una colcha nupcial que responda al tema Donde reside el amor. Las mujeres tejen sus motivos de acuerdo con la personal experiencia amorosa, que cuentan a Finn. Las distintas rutas que tomó el amor en cada vida ayudarán a Finn a trazar el rumbo de la suya.

Abundan últimamente las películas sobre la amistad femenina. Las hay fallidas, como Amigas para siempre, Mujeres bajo la luna o Sólo ellas… Y plenamente acertadas, como Mujercitas, Tomates verdes fritos o El club de la buena estrella. La directora australiana Jocelyn Moorhouse se acerca a las acertadas en lo que se refiere a la realización. Sabe dar con un tono amable -el único exceso erótico lo disfraza de esteticismo-, que mezcla lo mágico con lo nostálgico; y hace creíbles las numerosas confidencias que se cruzan los personajes, una textura de flash-backs tan trabajosa como las colchas que tejen primorosamente.

Las ideas sobre la vida y el amor, a partir del simbolismo evidente de las colchas, son ligeras, poco comprometidas. Por supuesto que hay que buscar el amor para siempre, pero… Es difícil guardar fidelidad a la persona amada… Los matrimonios a veces no funcionan, y no hay que buscar razones… El amor es un riesgo… No hay nada inamovible… La novela de Whitney Otto en que se basa el film (ver servicio 52/96), algo ambigua, parece creer en la imposibilidad de controlar los impulsos amorosos, y es decididamente indulgente con las aventuras extraconyugales.

El reparto, principalmente femenino, es excelente. Aunque la popular Winona Ryder sea la protagonista, es difícil destacar a alguien sobre el resto. Acierta Thomas Newman con su partitura romántica, y Janusz Kaminski con su esmerada fotografía, que fuerza los dorados en los momentos más evocadores del pasado. Así, la película se demuestra sólida en estructura, pero débil y poco arriesgada en sus contenidos.

José María Aresté