El trailer -y la promoción- apuntaban maneras. Dos actores rabiosamente guapos alternando abrazos con miradas de pasión, éxtasis y odio. La versión de Emerald Fenell del clásico de Emily Brontë decepciona y desaprovecha una pareja de actores -Margot Robbie y Jacob Elordi- que podrían haber dado muy buen juego dramático.
La compleja y oscura historia de amor tóxico que construyó la mediana de las Bronte se convierte en un cóctel kitsch y edulcorado que mezcla las enfermizas sombras de Grey con los marimoñeos amorosos de los Bridgeton. La cinta, que durante algún tramo parece un larguísimo anuncio de perfume o un fashion film poco inspirado, coquetea con todo y nunca llega a destacar por nada. Acumula sexo, trata de resultar trasgresora en al…
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