Caminar sobre las aguas

TÍTULO ORIGINAL Walk On Water

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Director: Eytan Fox. Guión: Gal Uchovsky. Intérpretes: Lior Ashkenazi, Knut Berger, Caroline Peters, Gideon Shemer, Carola Regnier, Hanns Zischler. 105 min. Adultos.

Eyad (Lior Ashkenazi), asesino del Mosad, el servicio secreto israelí, regresa de Turquía con la satisfacción de haber eliminado otro terrorista y se encuentra con que su mujer se ha suicidado. Eyad, ser obtuso y carente de emociones, no parece muy afectado por esta nueva muerte y comienza una nueva misión: localizar a Alfred Himmelman, ex oficial nazi que, al parecer, sigue vivo. Eyal se hace pasar por guía profesional y establece contacto con Axel, nieto de Himmelman, que está pasando unos días en Israel. Los dos hombres, a pesar de sus enormes diferencias -Axel es liberal, vitalista y homosexual-, llegarán a apreciarse, a influir positivamente el uno en el otro, hasta concluir que ya es hora de enterrar el pasado y establecer lazos de amistad entre alemanes y judíos.

La tercera película de Eytan Fox comienza con brillantez. La acción transcurre en Israel, y examina las relaciones con Alemania, y la vida en un país en guerra donde el débil es el palestino. En la segunda parte domina el aspecto humano, menos logrado porque resulta artificial, pero no carente de interés. Hay un largo viaje por Alemania, muchas conversaciones, muchas tesis que discutir. Durante largo tiempo el espectador se pregunta cuál es el tema de la película, hasta descubrir que no existe: todo consiste en poner codo con codo a un alemán, descendiente de un asesino nazi, con un judío, descendiente de judíos alemanes perseguidos por los nazis, y descubrir que pueden hablarse, ir juntos a Israel y a Berlín, enterrar un pasado que los separa, y convivir. En cuanto a la decisión del director del filme de que Axel sea homosexual, pertenece más a los problemas del realizador que a la necesidad del guión. Antes de revelar este hecho, ya había mostrado a los protagonistas desnudos en el mar Muerto. En la segunda parte del filme este tema gana importancia, carga de sensualidad la cinta y propicia crudos diálogos sobre las relaciones homosexuales.

A pesar del artificio y de la sensación de extrañeza que produce, la narración es fluida y los personajes interesantes.

Fernando Gil-Delgado

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