Olivier Clément, profesor en el Instituto ortodoxo Saint-Serge de París, describe las dificultades doctrinales y pastorales que atraviesa el patriarcado de Moscú (Le Monde, 10-VI-98).
La guerra en la ex Yugoslavia, las reticencias al ecumenismo por parte de algunas jerarquías ortodoxas y las críticas a la presencia del catolicismo en Rusia, ponen de relieve la peculiar relación entre Iglesia y Estado en el mundo ortodoxo. Para comprender estas reacciones es clarificadora la entrevista que publica Le Monde (20-I-98) con François Thual, profesor en la Escuela Práctica de Altos Estudios de París, experto en geopolítica de las religiones, convertido a la ortodoxia en edad adulta.
Al tiempo que se celebraba en Austria la Asamblea Ecuménica Europea, la Duma (Parlamento ruso) aprobaba en Moscú un proyecto de ley que pretende atajar la incursión de las sectas en Rusia. Por su marcado nacionalismo, la "Ley sobre la libertad de culto" -que sustituye una más abierta de 1990- va a obstruir el trabajo de los misioneros católicos y de otras Iglesias cristianas no ortodoxas.