La encíclica Magnifica humanitas (MH) del Papa León XIV presenta un cuidadoso análisis de los riesgos y oportunidades que ofrece la inteligencia artificial (IA), remarcando que la tecnología no es neutral “porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza” (MH, 9). Enfatiza la dignidad humana y reivindica la primacía de la persona sobre la técnica. Entiende que se ha iniciado una “nueva etapa” y exhorta a construirla, no en base al poder y el orgullo, como en la Torre de Babel, sino en la humildad, la fraternidad y la cooperación, como en la reedificación de los muros de Jerusalén en tiempo de Nehemías.
Entre los muchos temas planteados en la encíclica, aquí nos centraremos en algo que, a mi parecer, no es menor.…
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