Algunos fanáticos religiosos que predicen el inminente fin del mundo atraen la atención de la prensa más que la verdadera religión. Pero los milenarismos seculares son más abundantes -y, en muchos casos, más peligrosos-, argumenta Charles Krauthammer en Time (22-III-93).
El teólogo y psiquiatra Juan Bautista Torelló hace una defensa de un mueble que en los últimos años ha desaparecido a menudo de las iglesias: el confesonario.