Ateísmo
En su último ensayo, Gray diferencia el ateísmo que todavía no se atreve a renunciar completamente a Dios de la auténtica actitud atea, radicalmente nihilista.
Los colegios británicos podrán seguir dando prioridad al cristianismo en la asignatura de educación religiosa, y no tendrán obligación de enseñar otras cosmovisiones, como el humanismo o el ateísmo.
Salon
Los llamados “nuevos ateos” están convencidos de que sus críticas a la religión son liberadoras. Pero a menudo solo revelan desconocimiento, dice Camille Paglia, crítica social, también atea.
La agresiva hostilidad mostrada por ciertos grupos durante la visita de Benedicto XVI al Reino Unido ha provocado que algunos ateos británicos se planteen adoptar un tono más respetuoso.
A la campaña de Richard Dawkins y otros ateos contra la religión no le han faltado réplicas. Algunos se fijan en un rasgo común a todos ellos: su escaso sentido del humor.
Brendan O’Neill, que se define como ateo libertario, escribe en www.spiked-online.com que la campaña de los nuevos ateos contra el Papa surge de un secularismo pesimista, que solo es capaz de afirmarse ridiculizando a la religión.
Antes habían denunciado como nefando proselitismo cualquier intento de convencer a otros de las propias creencias religiosas. Ahora los ateos se han lanzado a la ofensiva, decididos a convertir al hombre de la calle.
En los últimos años se airean libros que arremeten contra la creencia en Dios. La religión es la más viva realidad sobre la que se han firmado más actas de defunción… falsas.
Últimamente Richard Dawkins y otros han reabierto la polémica acerca de la existencia de Dios con libros en que hacen apología del ateísmo. En un artículo publicado en Nova et Vetera Charles Morerod recuerda las respuestas de Tomás de Aquino a esas cuestiones. (La segunda parte de este artículo es de libre acceso: El problema del mal.)
Algunos científicos han publicado libros de divulgación con los que quieren sacar a la humanidad de la vana creencia en Dios.
Muchos críticos de Dawkins, también filósofos y científicos no creyentes, le reprochan sobre todo que alguien que quiere atacar a la teología debería hacer el esfuerzo de saber algo de ella.
Algunas críticas que está recibiendo el último libro del biólogo de Oxford Richard Dawkins, The God Delusion coinciden en señalar que los argumentos de Dawkins no pueden considerarse científicos; más bien parecen clichés antirreligiosos.

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