El hilo conductor de esta historia es la figura controvertida de Raúl Castro, la única persona de la absoluta confianza del dictador y en la que ha recaído la responsabilidad de mantener viva la revolución comunista.
En diálogo con Jean Serroy, Lipovetsky señala que en el contexto de la hipermodernidad la cultura ha sufrido una poderosa devastación debido a la fuerza de diferentes fenómenos y que la única salida al vacío reside en la educación.
En sendas obras, Marc Fumaroli defiende la alta cultura y critica el “entertainment” de la actual industria cultural, mientras que Gilles Lipovetsky y Jean Serroy se limitan a reseñar el giro de la cultura sin jerarquías.
Con su habitual erudición y elegancia, Fumaroli reflexiona sobre el mercado del arte y sobre los efectos nocivos de la mentalidad utilitarista en el ámbito de la creación artística, tradicionalmente gobernado por las exigencias de la belleza.
Escritora y activista feminista, Natasha Walter muestra su decepción al ver que la liberación sexual ha llevado a que muchas chicas estén cada vez más pendientes de su físico.
A través de conocidas obras literarias, el pensador francés busca respuestas a cuestiones actuales como la dictadura de lo políticamente correcto, el sentimentalismo o el atractivo de las utopías políticas.
Aunque parece que el discurso dominante se empeña en acallar el mensaje religioso, lo cierto es que hay una tendencia a valorar y a pensar de nuevo sobre las creencias, sin abandonarlas al terreno de la irracionalidad y la superstición.
Uno de los pocos testimonios sobre el régimen político que vivió Camboya durante cuatro años, pero que fue uno de los más sangrientos y represivos de la historia.
Poeta y brillante escritor polaco, Herbert buscó con estos escritos no sólo criticar el régimen comunista en el que vivió, sino elogiar la belleza del arte y de la cultura clásica.
Tony Judt, fallecido recientemente y uno de los intelectuales de izquierda de mayor prestigio en Europa, reflexiona sobre el futuro de la socialdemocracia y la necesidad de una perspectiva moral que evite la corrupción política.
Algunos temas de enorme interés público como la guerra, el terrorismo, la igualdad o la relación entre política y religión sirven a Walzer para repensar el alcance de la filosofía y la ética política.