Gran crónica de una familia de industriales lombardos que sirve a Corti para mostrar la historia de Italia desde la II Guerra Mundial hasta los años setenta.
Última novela del polémico escritor francés en la que vuelve a realizar una disección crítica de la cultura occidental, esta vez con un mensaje más esperanzador.
El encuentro entre un hombre y su vecina nonagenaria, testigo del terror soviético, marca una novela en la que se entrecruzan el presente y el pasado de Bielorrusia.