Espectáculo visual imponente y técnicamente brillante que, lastrado por una duración excesiva y un guion endeble, deja una sensación de escasa profundidad narrativa.
Un presupuesto millonario malgastado en una historia mal iniciada y peor desarrollada con un guión muy flojo y unos actores con más músculo que talento.
Historia de un atracador y su novia en el Chicago de los años treinta, con buenas secuencias de intriga y acción, pero que emplea trazos demasiado gruesos en el retrato de buenos y malos.