Dos novelas breves que reflejan la tensión entre las costumbres de la alta sociedad en la China de los años 40 y los aires de cambio que llegan de Occidente.
Esta novela sobre la vida en la Unión Soviética mezcla la carcajada y la realidad más atroz, la única manera de enfrentarse con un mundo que dejó de ser extraño para resultar incomprensible.
El protagonista de esta novela, un refinado aristócrata arrestado durante años en un hotel, se convierte en testigo privilegiado de una multitud de historias y personajes de la Rusia soviética.