La bilbaína Arantxa Echevarria recrea con vigor la historia real de una joven agente de la Policía Nacional que se infiltró durante ocho años en la banda terrorista ETA.
Este interesante “thriller” plantea de forma eficaz, aunque sin respuestas muy profundas u originales, el debate cada vez menos ficticio de si la IA impartiría justicia mejor que los humanos.
En este inquietante “thriller” con atmósfera de terror, la tensión crece gracias a una trama inteligente, unas actuaciones muy expresivas y una poderosa fotografía.