Composición elegíaca en que el autor, desgarrado por la muerte de su abuelo, convierte ese episodio en el punto de partida de una posterior conversión y redención.
A través de recuerdos y anécdotas, el autor describe su afición por estudiar las moscas, una pasión que le sirve para reflexionar también sobre la condición humana.
Exhaustiva investigación sobre la represión a los escritores en los regímenes comunistas y el silencio “negacionista” de los partidos e intelectuales comunistas occidentales.
Con un estilo transparente y en apariencia sencillo, Díez recrea la posguerra española en un mundo imaginario que sirve para escapar de la realidad melancólica y anodina.