La sociedad actual está aquejada de una falta de esperanza y muchos de sus males tienen orígenes espirituales. Es la tesis que, a propósito de Francia, expone el psicoanalista Tony Anatrella en su libro Non à la société dépressive, que acaba de publicarse (Ed. Flammarion). Anatrella explica su postura en unas declaraciones a Paris Match (25-III-93), de la que tomamos algunas respuestas.
Algunos fanáticos religiosos que predicen el inminente fin del mundo atraen la atención de la prensa más que la verdadera religión. Pero los milenarismos seculares son más abundantes -y, en muchos casos, más peligrosos-, argumenta Charles Krauthammer en Time (22-III-93).