Los datos de población publicados en las primeras semanas de este año y las últimas del anterior por distintos institutos estadísticos nacionales no han dado buenas noticias sobre la natalidad. Los gobiernos preocupados siguen sosteniendo que la gente tendría más hijos si no fuera por los obstáculos económicos que encuentran. Pero otras dificultades importantes están en las actitudes y las mentalidades.
En varios países, la natalidad ha bajado a nuevos mínimos.
En 2025, Francia ha tenido más defunciones (645.000) que nacimientos (615.000), por primera vez desde la II Guerra Mundial. Y la tasa de fecundidad, 1,56 hijos por mujer –casi envidiable para otros países–, es la más baja desde el fin de la otra Guerra Mundial. En la década de 1960 e…
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