“La investigación puede ser una actividad muy gratificadora”

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Duración lectura: 4m. 59s.

Fernando Sols, un físico satisfecho
Ser profesor titular de un Departamento de Física Teórica de la Materia Condensada parece un pasaporte a la abstracción y a trabajar por amor a la ciencia. Pero Fernando Sols, profesor en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid, es un físico capaz de transmitir su entusiasmo por la investigación científica.

— Las carreras técnicas atraen a cada vez más estudiantes, parece que en detrimento de las Ciencias Experimentales. ¿Por qué?

— Esta tendencia se viene dando en los países más desarrollados desde hace algunos años. Creo que se debe a una convergencia de varias causas. Los jóvenes tienden a irse hacia las profesiones mejor remuneradas económicamente. Por otro lado, se valora mucho lo tangible y lo aplicado, y se tiene en poca estima el valor intrínseco del conocimiento. Se olvida que la generación y la difusión del saber pueden ser tareas muy gratificadoras. También hay que decir que en nuestro país la carrera científica es percibida por los jóvenes como excesivamente dura, y no les falta razón del todo. En el aprovechamiento de sus recursos humanos, la comunidad científica española es un desastre. Es difícil encontrar un colectivo profesional con menor movilidad vertical, horizontal y diagonal. A pesar de todo, para una persona con capacidad y vocación, la carrera investigadora puede ser una fuente de satisfacción. Pero, incluso para los que no van a dedicarse profesionalmente a la investigación, el estudio de una carrera científica, especialmente si se complementa con una tesis doctoral, proporciona un entrenamiento intelectual que es muy valorado en el mercado laboral de alto nivel.

Atraer alumnos motivados

— Los decanos y directores de departamentos de Matemáticas de la Universidad española decían no hace mucho que no estaban siendo capaces de atraer suficientes alumnos excelentes, que los planes de estudio están sobrecargados e hiperespecializados… ¿Está de acuerdo con ese diagnóstico?

— El problema que tenemos particularmente en Física y Matemáticas es que, al tratarse de carreras tradicionalmente minoritarias, nos vienen estudiantes que han sido rechazados en otras titulaciones pero que quieren obtener un título a toda costa. El resultado es que buena parte del alumnado está poco motivado y escasamente cualificado. Esta circunstancia favorece un descenso del nivel académico, en detrimento de la motivación de los alumnos más vocacionales. Mientras esto no cambie, debemos esforzarnos en que estas carreras sigan siendo atractivas para los alumnos más capaces. En cualquier caso, es importante darse cuenta de que, si no conseguimos atraer a nuestras carreras a jóvenes valiosos en número suficiente, se hundirá uno de los pilares fundamentales de la cultura y el desarrollo.

— El porcentaje de los alumnos de Ciencias Experimentales que terminan dedicándose a la investigación es muy bajo… ¿Qué le diría a un excelente estudiante de último curso de Bachillerato para que se matricule en Ciencias Físicas?

— Que la investigación científica puede ser una actividad apasionante. Que disfrutar de un trabajo bello, creativo y estimulante contribuye a la felicidad personal (y por tanto a la del entorno) en una medida que no puede cuantificarse en dinero. Es importante ser feliz con tus estudios y con tu trabajo, sabiendo que estás contribuyendo a crear una sociedad mejor, ya que la investigación es el motor de la cultura y el desarrollo de un país.

Puente entre la ciencia y la empresa

— ¿Un buen alumno de una Facultad de Ciencias puede investigar en ella o el dinero se lo llevan los proyectos de las Escuelas Técnicas?

— En las Facultades de Ciencias se puede investigar en condiciones razonables. Lo que ocurre es que en las Escuelas Técnicas se tiende a hacer investigación más aplicada, por lo que en ellas resulta más fácil conseguir financiación pública y privada. Por lo demás, creo que la falta de innovación tecnológica en nuestro país es debida a que se realiza poca investigación en las Escuelas Técnicas. Los ingenieros con mentalidad investigadora deberían ser el puente natural entre dos comunidades muy dinámicas pero que se comunican poco: la científica y la empresarial. El estudiante con inclinación técnica y empresarial tiende a irse a las Escuelas Técnicas, donde no se le anima a hacer investigación. Por otro lado, el estudiante que va a las Facultades de Ciencias suele tener poca mentalidad empresarial. El resultado es que el mundo científico y el empresarial siguen caminos que raramente se cruzan. Esta mentalidad contrasta con la existente en Alemania, donde todo ingeniero que se precia realiza una tesis doctoral, aprendiendo así a investigar y a innovar.

— Desde su perspectiva universitaria, ¿cómo valora la enseñanza de la Física en la educación obligatoria, en el bachillerato?

— En mi disciplina en particular, se da el caso de que, en muchos centros, la Física es enseñada por profesores de otras titulaciones. La estructura del sistema de oposiciones ha favorecido que, en los centros públicos, la Física sea enseñada mayoritariamente por químicos, quienes difícilmente lo hacen con el mismo entusiasmo y profundidad que los físicos. En cambio, hay muchos físicos enseñando Matemáticas. En cualquier caso, creo que nuestra sociedad debe esforzarse por motivar constantemente a los profesores de Ciencias del bachillerato, mediante cursos, conferencias y revistas, para que sientan que su esfuerzo es valorado y sigan teniendo la ilusión que un día les llevó a optar por una carrera científica. Sólo así podrán transmitir la fascinación que produce la comprensión del mundo natural.

Alberto Fijo____________________Ver también “La ciencia necesita jóvenes” y entrevista a Manuel Calvo Hernando.