En las últimas semanas dos sucesos sin aparente conexión han demostrado el grado de stress y la vulnerabilidad de la opinión pública ante las guerras ideológicas o batallas culturales. El 14 de agosto se suicidaba Jason Arday, el primer catedrático negro de la universidad de Cambridge, después de una intensa campaña de acusaciones por plagio. El 27 de julio comenzaba el juicio a Lindsay Clancy, una mujer acusada por el asesinato de sus tres hijos pequeños.
Al margen del tremendo drama que encierran estos dos sucesos, no hay ninguna relación entre el suicidio del académico británico y el juicio por asesinato de la madre estadounidense (que trataremos en un próximo artículo). Pero, alrededor de los nombres de Jason Arday y Lindsay Clancy, hay…
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9 Comentarios
Muy interesante!
Gracias Manuel!
Buen artículo, interesante sobre la situación a la que ha llegado la ideología Woke en algunos países.
Gracias Cecilia, si es un caso muy ilustrativo
Interesante artículo, muy revelador de la situación a que hemos llegado. La película Caza de brujas retrata una situación similar en muchos aspectos.
Gracias José