Compartir en Internet también puede ser rentable

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Todavía con la aprobación de la “Ley Sinde” coleando en algunos foros de debate, se ha celebrado en Barcelona el Free Culture Forum, encuentro que reúne a algunos de los expertos más activos en la esfera de Internet, como Enrique Dans del Instituto de Empresa, Florencio Cabello de la Universidad de Málaga o David Bollier de Commons Strategy Group, entre otros.

Frente a lo que -argumentan- es una apuesta del Gobierno para reproducir en la red un modelo cerrado de cultura, los expertos reunidos en Barcelona han elaborado un Manual de uso para la creatividad sostenible en la era digital con el que reivindican un nuevo modelo de cultura compartida.

Industrias culturales en transición

Es necesario, dicen, repensar las estructuras económicas que han servido para producir, financiar y subvencionar la cultura hasta la actualidad. En el sector musical, el papel predominante de las discográficas tradicionales ha disminuido gracias a la autonomía que Internet proporciona a los grupos y cantantes para elaborar, distribuir y comercializar su música.

A pesar de ello, “como consecuencia de la presión ejercida por la industria, los gobiernos han favorecido los intereses de estos grandes grupos en detrimento de nuevos modelos empresariales que están buscando alternativas económicamente viables, prolongando modelos de negocio caducos que apenas benefician a los músicos o al público en general”

Asimismo, denuncian el discurso público construido por los lobbies de la industria cinematográfica sobre la pésima situación del sector, rechazando otras formas de producir y distribuir cultura. Se ciñen -señalan- a planteamientos de intereses privados, cuando es una de las industrias que más ayudas públicas recibe en Europa.

En lo que a la escritura y a la edición se refiere apuestan por un futuro articulado sobre un doble modelo de negocio que coincida con dos soportes diferentes pero no necesariamente incompatibles: papel y digital. Los expertos señalan tres posibles estrategias que pueden hacer rentables los nuevos modelos de negocio editorial en la red: incrementar la venta de libros físicos produciendo copias “Premium” (firmadas, con imágenes especiales y un mejor diseño), reforzar el modelo de suscripción estableciendo vínculos con las diferentes comunidades de lectores y la venta de servicios asociados a la edición: liberar el contenido fundamental pero incluir añadidos o mejoras a la edición digital que pudiesen generar ingresos adicionales.

Aunque representa todavía una parte diminuta de la industria informática, el software libre es un ejemplo de que los nuevos modelos pueden ser sostenibles. Desde el FCF Forum se anima a promocionar estas iniciativas a través de mandatos legislativos para el uso del software libre y estándares libres, educar a las nuevas generaciones mediante el uso de estas herramientas (negándose a aceptar cesiones de hardware por parte de la industria ligadas al uso de sistemas operativos o software propietarios). Además de impulsar el conocimiento de muchas aplicaciones útiles del software libre en muchos casos desconocidas.

Modelos económicos posibles

En el documento del FCF Forum se enumeran una serie de modelos económicos que pueden llegar a ser viables en el nuevo ecosistema cultural que proponen. Algunos ya se han comenzado a implantar y otros parecen más una declaración de intenciones. Estos son algunos de ellos:

1. Pagar por lo que uno quiere recibir.

Se acabaron los pedazos de plástico a 25 euros (cd, dvd, etc.). El usuario decide lo que quiere comprar. Además, se exigen salarios justos para las personas que intervienen en el proceso de elaboración (si se ha solicitado un tercer guión o banda sonora, se deben pagar).

2. Pagar por un valor añadido

Compartir copias resulta útil al cantante para ganar una reputación que será clave luego para cobrar por “servicios” que no pueden copiarse, como una gira en el caso de un cantante.

Esta sugerencia del Free Culture Forum se ha experimentado ya. En el lanzamiento de uno de sus discos (“In Rainbows”), la banda de rock alternativo Radiohead preguntó a sus seguidores cuánto estaban dispuestos a pagar por su música, permitiendo incluso la descarga gratuita. Se comprobó que 2 de cada 5 pagaron y que el promedio de recaudación fue de 2,26 dólares (ponderado entre el 60% que no pagó y el resto que pagó una media de 6 dólares). En definitiva, obtuvieron más beneficios de los que les hubiera pagado un sello discográfico, y en su primera semana a la venta en formato físico (con el precio convencional) el mismo disco se aupó al primer puesto de la lista británica de álbumes.

Radiohead no ha vuelto a hacerlo, pero sí otros grupos como Nine Inch Nails o The Smashing Pumpkins, que lo hicieron con alguna variante. Los primeros regalaron la primera parte de su disco “Ghost” que tenía cuatro volúmenes por los que había que pagar una módica cantidad. Además, ofrecían versiones más exclusivas cuyo precio era mayor. Por su parte, The Smashing Pumpkins proclamaron en rueda de prensa que con este nuevo modelo de distribución “podemos decidir qué vamos a presentar y mantener de una manera más directa la relación con nuestros Fano”.

En cualquier caos, la nota común de todas las bandas musicales que se han aventurado por esto nuevos caminos radica en que partían con un prestigio y una base de seguidores ya consolidados.

3. Publicidad

Entre el bombardeo publicitario y la ausencia total de anuncios existen puntos intermedios: anuncios selectivos, dotar a los usuarios del control sobre su consumo publicitario (aceptar anuncios en lugar de ofrecer una donación) y permitir que los usuarios demanden anuncios afines a sus intereses.

4. Inversión privada

Financiación a través de inversiones de riesgo, mecenazgos privados o fondos comunes de inversión.

5. Freemium

Modelo de negocio que ofrece gratis (Free) servicios básicos, mientras que cobra una tarifa Premium por atributos avanzados o especiales.

6. Contribuciones para desarrollar el producto

Este modelo no puede financiar el conjunto de actividades o productos culturales pero sí puede ayudar a establecer un lazo estrecho entre las comunidades de productores y todos aquellos agentes que se benefician de ellas, como en el caso de la Wikipedia.

7. Crowfunding

Modelo que ofrece la posibilidad de que la ciudadanía y empresas públicas y privadas contribuyan libremente con cualquier cantidad de dinero a una iniciativa cultural.

8. Financiación pública

En el contexto de una sociedad de contribuyentes, la cultura debe recibir inversión pública debido a su innegable valor social. Pero las inversiones de esta naturaleza no deben provocar una distorsión de la creación.

9. Procomún vs. Prácticas mercantiles depredadoras

En la economía del compartir -el modelo de negocio de la Web 2.0- la gente forma parte de plataformas participativas en las que comparte los productos de su expresión creativa. Por mucho que su participación sea voluntaria, los dueños de las plataformas venden a los anunciantes la información acumulada de sus comunidades de usuarios (como ocurre en YouTube).

El modelo Procomún propugna que, en aquellos casos en que se generen beneficios, los autores o artistas deben obtener un pago regular y justo, calculado en función del uso que se ha hecho de su obra.

10. Sistema de financiación colectiva

Una tarifa plana sobre la conexión a Internet no se puede considerar como modelo si no implica la creación de un fondo común de recursos equitativo y democrático y reconoce a los ciudadanos el derecho a compartir y reutilizar libremente las obras. No existe un único modelo posible de tarifa plana, sino muchos, y cada uno tiene implicaciones y efectos muy diferentes.

11. Entidades de gestión de derechos de autor

Los artistas y productores se están reorganizando en torno a fórmulas y plataformas más democráticas (C3S, Creative Commons, Freibank), con licencias más abiertas a las diferentes opciones de negocio que ofrece la era digital, donde el modelo predominante pasa por una combinación de lo lucrativo y lo no lucrativo.

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