La productora cinematográfica que ha sacado a la luz títulos como “Ciudad sin sueño” o “Los domingos” cuenta cómo se puede dar con una buena historia y convertirla en película.
Divertida película que, con estética gótica y corazón infantil, reivindica la amistad y la autoaceptación a través de unos monstruos tan entrañables como miedosos.