Sin caer en el sentimentalismo, “Una hija en Tokio” relata el doloroso empeño de un padre por reencontrarse con su hija, y retrata un Japón ajeno a todo exotismo.
Sin apenas sorpresas en cuanto a los galardones, lo más interesante de la ceremonia fueron algunas coreografías y el discurso de Jessy Buckley, premiada por su interpretación en “Hamnet”.
Un profesor de una pequeña escuela utiliza su puesto como encargado de vídeo para mostrar la militarización y la politización de la enseñanza rusa en los últimos años.