Bajos instintos

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 27s.

Contrapunto

No se ha puesto en saco y ceniza, pero Sharon Stone se declara arrepentida de las escenas escabrosas que le han dado fama en el cine. Según ha explicado al Daily Mirror, incluso ha hecho quitar de su último film, un western que será presentado en Cannes, un par de escenas de ese tipo que ya habían sido rodadas: “He comprendido de pronto que no tenían nada que ver con la trama y que sólo eran pretextos para provocar los instintos más bajos del público”.

Si lo afirmara cualquier otro, eso sería descalificado como moralina. Pero cuando quien lo dice es Sharon Stone, que de provocar instintos bajos, digo básicos, sabe un rato, habrá que hacerle caso. No sé si esto será una publicidad original del nuevo film, pero la actriz jura que nunca más. “Los directores me hacían creer que esas escenas tan escabrosas eran expresiones artísticas, esenciales en el desarrollo de la historia. Pero, madurando, he comprendido que la mayor parte de las veces no era verdad. Sólo querían vender sexo a un público de voyeurs”. Esos arteros directores de Hollywood que se aprovechan de la sencillez de una ingenua actriz…

El “madurando” no se sabe bien si se refiere a la evolución mental o a la física. Pues, como ella misma reconoce, “a los 37 años no se puede esperar que yo siga desnudándome”. Lo curioso es que algunas actrices no descubren estas verdades hasta que el físico empieza a entrar en declive. Pero, aunque se trate de hacer de la necesidad virtud, hay que desearle suerte en esta reconversión artística. Va a necesitarla.

Ignacio Aréchaga

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares