El acceso temprano al móvil puede poner a niños y adolescentes bajo las mismas presiones que soportan los adultos, además de modificarles sus hábitos y su percepción de la realidad.
La “tecnología ponible” puede aportar mucha información sobre el estado del cuerpo, pero no está claro es si esa información se traduce en más libertad o en más agobio.
En la moda se están introduciendo, a través de la microelectrónica y fibras especiales, distintos modos de utilizar la ropa para ofrecer posibilidades que van más allá de la estética.
Nicholas Carr detecta una deriva de las innovaciones tecnológicas hacia trivialidades que satisfacen deseos individuales y hacen poco por mejorar el mundo.
La industria de la moda recurre cada vez más a Internet, a los nuevos teléfonos inteligentes y los tablets para dar a conocer sus colecciones y animar a la compra.