La imagen de un dubitativo George W. Bush sentado en un aula de educación infantil; de un presidente en shock tras la noticia que acababan de darle en la mañana del 11 de septiembre de 2001, puede parecerse a la de cualquiera de nosotros si nos hubieran hecho una foto en cuanto nos enteramos del atentado en Nueva York: sorpresa, incredulidad, confusión… La diferencia con el resto de los mortales era que él estaba al frente de la superpotencia agredida en ese momento y debía reaccionar. No tardó mucho. Y por cierto, menuda reacción...
Los atentados terroristas con aviones comerciales en la Gran Manzana, en Washington D.C. y en Shanksville (Pensilvania) dejaron 2.977 muertos y no solo modificaron el skyline de Manhattan tras el derribo de las…
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