Manuel es un sacerdote muy querido por sus feligreses, pero lleva años en crisis y ha pedido la dispensa para empezar una nueva vida. Mientras espera la respuesta del obispo, un oscuro episodio del pasado, que creía enterrado, sale a la luz.
Fernando Franco (La herida, La consagración de la primavera, Morir) dirige un drama muy complejo sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica. Lo primero que hay que destacar, y reconocerle a Franco, que es el autor del guion, es que estamos ante una película respetuosa con las creencias de las personas y que huye del morbo y el sensacionalismo.
En ese sentido, la película es interesante, porque, como señala el protagonista de La luz, Alberto San Juan, “Manuel es un ser humano cualquiera,…
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