El soplo de un botín millonario lleva a un grupo de policías de Miami a una casa sospechosa. Los dos jefes de la brigada se enfrentan ante el dilema ético de cómo actuar ante una situación que pone en juego su honestidad.
Joe Carnahan (Infierno blanco, Ases calientes, El Equipo A), lleva casi 30 años dirigiendo películas de acción con resultados más bien discutibles. El botín pretende tomarse en serio el drama de los personajes, al plantear la facilidad para corromperse en medio de una operación en la que están involucrados varios departamentos policiales y un cartel de la droga. A la trama le sobra algo de metraje, y también personalidad en la planificación y la banda sonora, pero es un eficaz entretenimiento que no confía simplemente en poner a estrellas de Hollywood a dispararse y perseguirse.
A la trama le cuesta casi 30 minutos terminar de adquirir ritmo e intensidad, pero una vez que llegan los primeros giros narrativos, la película adquiere el peso dramático que sostiene una historia por momentos impredecible y más inteligente que la mayor parte de los estrenos de plataformas. Además de Ben Affleck y Matt Damon, Steven Yeun y Kyle Chandler aportan matices y carácter a sus personajes.