Polémica por la difusión sesgada de un informe sobre sexo y adolescencia

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Duración lectura: 2m. 14s.

Las conclusiones de los estudios médicos son difíciles de transmitir al gran público y más cuando los temas que abordan son especialmente sensibles, como es el caso de los hábitos sexuales de los adolescentes. Varias entidades y expertos han puesto en evidencia que la difusión de un informe reciente, publicado en la revista Pediatrics (1) y comentado ampliamente por agencias y periódicos la última semana de diciembre no ha respetado las normas mínimas de rigor periodístico, según afirma William McGurn, en un artículo publicado en The Wall Street Journal.

McGurn, un veterano profesional del diario americano, asegura que la prensa “la ha tomado con el sexo adolescente”, destacando de todo un informe una conclusión aislada, como la de que “los adolescentes que hacen promesa de virginidad no son menos activos sexualmente que otros”. En realidad los dos grupos de jóvenes comparados en el estudio compartían los valores de la espera, y únicamente se diferenciaban en haber formalizado o no la denominada promesa, costumbre promovida en algunos ambientes de EE.UU. En opinión de McGurn, los titulares de agencias y periódicos han menospreciado los compromisos de los adolescentes y parecen decir a los padres “los jóvenes siempre serán así y si pensáis que las restricciones morales todavía tienen aplicación hoy día vivís en un mundo irreal”; y, en cambio, la gran conclusión del estudio es que los adolescentes que posponen sus relaciones mediante algún tipo de compromiso personal son mucho más templados en su comportamiento sexual que todo el resto de los adolescentes.

En su artículo, el periodista y autor de libros y discursos, recoge declaraciones de varios expertos que denuncian el sesgo con el que se presentaron los resultados. Bernardine Healy, ex presidenta de Cruz Roja y del Nacional Institute of Health, fue la primera que señaló aspectos sustanciales obviados por las agencias y periódicos, como que los dos grupos estudiados comparten un menor riesgo de enfermedades de transmisión sexual, presentan menos probabilidades de embarazos en la adolescencia, retrasan sus relaciones hasta los 21 años, cuatro años más tarde que la media, y en general, mantienen su compromiso de castidad con el apoyo de sus familias y enfrentándose a los mensajes que desde la televisión, las películas o internet les animan a hacer justamente lo contrario.

Más información en http://online.wsj.com/article/SB123120095259855597.html


NOTAS

(1) Patient Teenagers? A Comparison of the Sexual Behavior of Virginity Pledgers and Matched Nonpledgers. Janet Elise Rosenbaum, PhD, AM. PEDIATRICS Vol. 123 No. 1 January 2009, pp. e110-e120.

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