La “locomotora alemana” pierde fuerza por la escasez de nacimientos

El Frankfurter Allgemeine Zeitung presenta un breve diagnóstico sobre la preocupante situación de la natalidad en Alemania, que es cada vez más reducida.


Una versión de este artículo se publicó en el servicio impreso 54/15

“Que este país se enfrenta a un déficit de trabajadores, es algo conocido”, afirma el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ). “Ahora, nuevos estudios corroboran una vez más el problema: Hoy por hoy, Alemania es el país con la menor tasa de nacimientos de todo el mundo”. El diario alemán se refiere a los recientes estudios llevados a cabo por la empresa consultora The Boston Consulting Group (BCG) y el Instituto Internacional de Economía de Hamburgo (HWWI).

Ambos estudios advierten de las consecuencias de este cambio demográfico para la situación económica de Alemania. “El punto central es este: la digitalización y el networking en la producción no pueden frenar lo que se le vendrá encima a Alemania en las próximas dos décadas: una caída significativa de la mano de obra cualificada”, explica el FAZ.

En Alemania nacen al año un promedio de 8,2 niños por cada mil habitantes. Estos datos están incluso por debajo de la tasa de Japón, de 8,4 por mil. Otros países europeos económicamente fuertes “tienen tasas de natalidad considerablemente más altas. Francia y el Reino Unido alcanzan un promedio de 12,7 por mil”.

En consecuencia, el porcentaje de personas en edad de trabajar –entre 20 y 65 años– en Alemania bajará del actual 61% al 54% en el año 2030. “En ningún otro país industrializado se ha agravado tanto esta tendencia, a pesar de la afluencia de trabajadores inmigrantes jóvenes”, explica Henning Vöpel, director del HWWI. Según refleja el estudio de este Instituto, en quince años faltarán en este país entre 5,8 y 7,7 millones personas en edad de trabajar.

Por otra parte, BCG pronostica que el decrecimiento de la natalidad en Alemania será cada vez mayor. Esta consultora “predice una pérdida de producción económica de hasta 550 millones de euros en 2030”. Los efectos no se quedarán solo en Alemania: “Todos los Estados europeos se verán afectados”, sostiene Rainer Strack, socio de BCG.

“Alemania se resentirá como lugar para hacer negocios”. A modo de síntesis, el diario alemán señala que “de la evolución de Alemania se siguen desventajas y consecuencias para la ubicación de las empresas. Alemania se hace menos atractiva y menos rentable”. La conclusión del FAZ es inquietante: “Nuestra prosperidad está en juego”.

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