Tener hijos, la mejor defensa de la identidad

El discurso del freno a la inmigración es rentable en la actual política europea, tanto para los partidos tachados de xenófobos como para los progresistas estilo Macron que deben demostrar su firmeza. Pero el problema demográfico más acuciante no es la llegada de inmigrantes, sino la escasa natalidad europea. Aunque nadie propugna hoy una política de puertas abiertas, hay que cuidar el lenguaje y los motivos que se invocan. Por no tenerlo en cuenta, ha provocado un escándalo mediático el

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