Hace unos meses, el semanario británico The Economist llevaba a la portada de uno de sus números lo que denominaba “la crisis relacional” de la Generación Z. Con este término, el artículo describía la tendencia, verificada en países tan dispares como Estados Unidos, Finlandia, Turquía, Reino Unido o Japón, según la cual los jóvenes de esta generación –nacidos en torno al cambio de siglo– no solo se están casando poco y teniendo pocos hijos, sino que un número creciente de ellos están solteros y ni siquiera buscan pareja.
En Estados Unidos, por ejemplo, una encuesta del Pew Research Center señalaba que más del 40% de los jóvenes entre 18 y 30 años no tienen pareja. De ellos, aproximadamente el mismo porcentaje declaraba no estar buscándola. …
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