J.F. Kennedy: el declive de un mito

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Duración lectura: 2m. 20s.

La figura de John Kennedy ha sido objeto de numerosos estudios desde su asesinato, del que se cumplirán 50 años el próximo 22 de noviembre. Murió como un héroe nacional. Sin embargo, el paso de los años ha ido rebajando la aureola que lo acompañó en los primeros lustros posteriores a su muerte, dice Adam Clymer en The New York Times.

El autor ha realizado una comparativa de los manuales de historia escolares publicados en estos cincuenta años. Tras la euforia inicial, las valoraciones de la figura de JFK han bajado considerablemente, sobre todo por su gestión de la guerra de Vietman, la invasión de la bahía de Cochinos en Cuba y su política de derechos civiles.

En 1968, John Blum escribió un libro de texto de secundaria en el que describió a Kennedy como un héroe trágico que revivió la idea de América como una nación joven, llena de confianza y esperanza ante el futuro. Según Blum, en junio de 1963 Kennedy comenzó una nueva lucha, más radical, por la igualdad de derechos.

Libros posteriores empezaron a juzgar a JFK de modo más severo. Un manual de 1975 sostenía que la crisis de los misiles en Cuba mostró que Kennedy no era un hombre de Estado. En 1982, otro libro de texto criticó el poco vigor que puso en la lucha por la igualdad de derechos. En 1987, un autor decía que JFK había sido mitificado, en contraste con los escasos logros legislativos de su mandato.

El declive de JFK también se refleja en la opinión pública. Durante muchos años, las encuestas lo han situado entre los más grandes presidentes de Estados Unidos, a veces en el primer puesto, por delante de Abraham Lincoln. Sin embargo, en una reciente encuesta del New York Times queda cuarto, detrás de Ronald Reagan, Lincoln y Bill Clinton. Es significativo que sus mayores partidarios sean personas de 43 a 63 años, que eran niños o no habían nacido cuando fue asesinado y en la secundaria estudiaron los manuales que más lo elogiaban.

Clymer señala que, en ciertos aspectos del mandato de JKF, apenas han cambiado las posturas. Todos los libros de texto ofrecen una visión positiva del Cuerpo de Paz –el voluntariado norteamericano en el extranjero– y el programa espacial. El fallido desembarco en la bahía Cochinos está etiquetado como un fiasco una y otra vez. En cambio, las opiniones sobre su política de derechos civiles, la gestión de Vietnam y la crisis de los misiles han variado a lo largo de los años.

De todas formas, dice Clymer, la aureola en torno a la figura de Kennedy se ha atenuado, pero no ha desaparecido.

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