Un banco marsellés para excluidos con afán empresarial

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Iniciativas

Para romper el cerco de la exclusión se necesita confianza y dinero. Pero pocas entidades de préstamo están dispuestas a concederlos al que tiene ideas pero es pobre. Así, la dependencia de los subsidios sociales se alarga sin remedio. Para salir de esta situación se ha fundado un nuevo banco en Marsella que concede préstamos exclusivamente a personas sin recursos.

La idea, importada de Bangladesh y experimentada en otros países del Tercer Mundo, ha sido puesta en marcha en la ciudad por tres socios: la Asociación por el derecho a la iniciativa económica (ADIE), el Crédito Mutua Mediterránea y la Asociación Marsella. Desde hace tiempo esta fórmula crediticia funcionaba con éxito en París y Burdeos, donde ya se han creado por mediación de estos bancos 1.800 microempresas de todo tipo, desde centros recreativos hasta peluqueros a domicilio.

Los beneficiarios de estos créditos suelen ser parados, incapaces de presentar avales ante los bancos tradicionales. En el caso marsellés, antes de conceder el préstamo, el banco analiza el proyecto de microempresa propuesto, así como la capacidad de la persona para hacerla funcionar. Según datos recogidos en Le Monde (4-IX-96), conceden un máximo de 30.000 francos (720.000 pesetas) durante 24 meses a un interés del 8,5%. Una vez firmado el crédito, el solicitante no es abandonado a su suerte. Si es preciso, recibe formación complementaria (hasta ahora el 4% de los beneficiarios eran analfabetos) o se le asesora sobre cuestiones administrativas o maneras de conseguir mayor productividad.

La apuesta de estos bancos es abandonar la lógica de la asistencia social -el subsidio de desempleo sale a la larga mucho más caro- y sustituirla por una lógica de creatividad empresarial. La perdurabilidad de las nuevas microempresas es similar a las otras del mismo tamaño: al cabo de dos años siguen en marcha el 70%. La morosidad es baja, como ya se ha comprobado en experiencias similares de otros países. De 72 créditos concedidos por la Mutua Mediterránea, sólo hay dos impagados.

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