Peter Drucker: el “management” y el arte de gobernar

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Semblanza

El pasado 11 de noviembre falleció a los 95 años Peter Drucker, considerado unánimemente como el teórico por excelencia del “management”. Esta es, sin duda, su faceta más popular, pero sólo nos ofrece una visión parcial de toda su producción intelectual. Él se definía como un “ecologista social”, que estudiaba el entorno creado por el hombre.

Peter Ferdinand Drucker nació en Viena en 1909 en el seno de una familia culta, fermento de su vocación literaria y de su inquietud intelectual. Estudió Derecho en Hamburgo y Francfort, mientras trabajaba, primero en una empresa exportadora y, luego, como periodista.

Ante el ascenso del nazismo, abandonó Alemania y se estableció en Londres, donde trabajó para una compañía financiera y asistió a clases de John Maynard Keynes. En 1937 se trasladó a los Estados Unidos. Años después se convertiría en profesor y consultor, actividades que alternó con la de escritor.

Sus primeras publicaciones americanas -“The End of Economic Man” y “The Future of Industrial Man”- son brillantes análisis sociales y políticos. “The Future of Industrial Man” fue el primer libro que percibió que la corporación empresarial es una organización social, una comunidad, a la vez que un órgano económico. Esta obra movió a la General Motors a proponerle que analizara su estructura y sus políticas empresariales. Este sería el origen de “Concept of the Corporation” (1946), donde Drucker demuestra su singularidad y su capacidad creativa al aplicar el análisis político al estudio de las corporaciones. Al analizar la empresa dentro de la sociedad, Drucker destaca que la corporación ha de estar organizada de tal forma que cumpla con sus obligaciones sociales al procurar su propio interés mediante la búsqueda del beneficio.

Al hilo de su trabajo en el coloso del automóvil, Drucker plantea explícitamente, en muchos casos por primera vez, grandes temas como el ejercicio del liderazgo, la formulación de estrategias, la definición de las políticas básicas y la fijación de criterios objetivos de decisión, que deberían constituir los pilares del funcionamiento de una organización.

A partir de entonces Drucker aportará su consejo a grandes empresas e instituciones, desde General Electric a Citibank o Sears, convirtiéndose en el primer “gurú” del “management”. En sus obras dedicadas más específicamente a la dirección de empresas despliega su penetrante concepción de cuáles son los fundamentos de la descentralización y la responsabilidad, de la promoción de los trabajadores y directivos, del diseño de los puestos de trabajo, del papel del beneficio, de la dirección por objetivos…

El pensamiento de Drucker sobre el arte de gobernar es unitario y polifacético a la vez. Partió de la filosofía social, pasó a estudiar las organizaciones de la sociedad industrial y desembocó en el “management”, para finalmente repensar la sociedad post-industrial y del conocimiento. Drucker ha vertido una luz poderosa sobre la creciente complejidad de la sociedad al contemplarla como una sociedad de las organizaciones e instituciones, que gracias a su carácter integrador reducen y gestionan la complejidad. Como confiesa en su autobiografía, ha alternado libros de síntesis social y política y obras sobre “management”, alternancia aguda, hija de una visión anticipadora.

De entre las organizaciones configuradoras de la “gran sociedad”, destacan ciertamente las empresas por su influencia. A su vez, las corporaciones están penetradas por el ethos de nuestra época, de forma que no cabe una gestión empresarial neutra. Esta mutua retroalimentación es uno de los grandes descubrimientos y, sin duda, uno de los secretos de su éxito como “profeta” del “management”. Precisamente el paso a la sociedad post-industrial y del conocimiento es el que ha puesto más de relieve la oportunidad de las instituciones empresariales.

Además de acuñar el sentido actual del “management” y de otros conceptos como recursos humanos, descentralización, eficacia, trabajador del conocimiento o dirección por objetivos, anticipó tendencias y discontinuidades: los rasgos de la postmodernidad, la influencia de los cambios tecnológicos en el trabajo y la empresa, el papel protagonista de la innovación y “entrepreneurship”, la crisis del reduccionismo económico y la caída de uno de sus deudores: el totalitarismo marxista.

Escribió más de treinta obras, a las que hay que añadir decenas de artículos, tanto científicos como periodísticos. A título de ejemplo, puede constatarse que es el autor que más trabajos ha publicado en la prestigiosa “Harvard Business Review”.

La única objeción de peso que, a lo largo de los años de estudio de la obra de Drucker, se me ha presentado no es la repetición en la que a menudo cae, el autobombo comprensible o la posible acusación de “superficial” (en muchas páginas lo es, pero quiere serlo y, además, pienso que está francamente legitimado para serlo). El único “pero” es que, disponiendo de tan amplia formación intelectual, no haya dedicado más esfuerzos e ingenio a las grandes preguntas que están en los fundamentos del comportamiento humano en las organizaciones, preguntas que, por otra parte, no rehuye plantearse.

Guido Stein____________________Guido Stein es autor de “El arte de gobernar según Peter Drucker” (Gestión 2000, 1999) y de “Lo mejor de Drucker: ideas para directivos y empresarios”, de próxima aparición en la misma editorial.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares