Los países ricos reducen sus ayudas públicas al desarrollo

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Duración lectura: 2m. 57s.

En 1997, los países ricos destinaron a los menos favorecidos un 26% menos de ayudas públicas e inversiones privadas que en 1996. La crisis asiática es la principal causa del descenso de las inversiones privadas, mientras que el de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) se debe sobre todo al empeño de las naciones industrializadas por reducir sus déficits presupuestarios. Sobre esto último, el informe de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) que publica los datos del año pasado afirma que la AOD “ha soportado una parte desproporcionada del recorte del gasto público”.

En total, los países en desarrollo (PD) y Europa oriental en 1997 recibieron del mundo rico 272.000 millones de dólares en ayudas públicas y transferencias de capital privado, es decir, 96.000 millones o un 26% menos que en 1996. La AOD aportada por los países de la OCDE pasó de 55.438 millones de dólares a 47.580 millones, lo que supone un descenso del 14,2% (7,1% si se ajusta a las osicilaciones cambiarias). La AOD de 1997 equivale al 0,22% del producto interior bruto (PIB) total de la OCDE. En 1996, la proporción fue del 0,25%, también lejana al máximo registrado en 1992 (0,33%).

El informe de la OCDE reprocha a los Estados miembros que esta reducción contradice los objetivos que asumieron expresamente. Y señala con preocupación que los mayores descensos se registran en los países grandes, que son los que más aportan.

Casi todos los países de la Unión Europea (UE), preocupados por cumplir las exigencias del Tratado de Maastricht para entrar en el euro, han hecho fuertes recortes de la AOD. Sin embargo, Estados Unidos, sin ese motivo, es uno de los países que más han reducido sus ayudas (del 0,12% al 0,08% del PIB). En Europa, de 16 países, sólo cinco (Austria, España, Luxemburgo, Noruega y Portugal) aumentaron su AOD en 1997; otros tres países no europeos (Canadá, Nueva Zelanda y Japón) hicieron lo mismo.

Japón mantiene su primer puesto -que ocupa desde 1989- entre los donantes de AOD, en términos absolutos. Con 9.358 millones de dólares en 1997, dio casi la quinta parte de toda la AOD mundial. Pero en relación con el PIB, la ayuda japonesa siempre ha estado por debajo de la media de la OCDE, y en 1997 simplemente la iguala. El 0,7% del PIB, objetivo recomendado por la ONU, sigue siendo un “privilegio” nórdico: Dinamarca, Noruega y Suecia, junto con Holanda, son los únicos países que lo cumplen. Entre ellos, los más generosos son, como de costumbre, los daneses, pese a haber reducido de 1996 al año pasado su parte del PIB dedicada a AOD (del 1,04% al 0,97%).

En cuanto a las inversiones privadas en los PD, después del récord de 286.000 millones de dólares en 1996, el año pasado bajaron a 206.000 millones. Todo el descenso se produjo en el segundo semestre, cuando surgió la crisis asiática. Los capitales que dejaron de fluir a Asia no fueron a parar a la zona más necesitada, el África subsahariana, que recibió sólo 4.000 millones de dólares. En cambio, esta región recibe alrededor de un tercio de la AOD. Las distintas preferencias de las ayudas públicas y de las inversiones privadas se ven claramente en los siguientes datos de 1997: África subsahariana recibió 27 dólares por habitante en AOD y 3 dólares en inversiones; en el otro extremo, Latinoamérica y el Caribe recibieron 13 dólares por habitante en AOD y 62 dólares en capital privado.

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