Las familias de un solo padre, más proclives a la pobreza

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Duración lectura: 2m. 2s.

Si es cierto que las estadísticas son parciales, no es despreciable que varias fuentes apunten datos similares, como que en Francia un porcentaje bastante elevado de las familias en situación precaria tienen al frente a un solo cónyuge, generalmente la madre. Así, el Crédoc (Centro de investigación para el estudio y observación de las condiciones de vida, dependiente del primer ministro) estima que el 41% de las familias pobres francesas son monoparentales. Y la asociación de beneficiencia Secours catholique asegura que de las 680.000 “situaciones de pobreza” censadas durante 1994, el 46% eran mujeres solas, muchas de ellas con hijos a su cargo.

Por su parte, la Federación Europea de Asociaciones nacionales que trabajan con las personas sin hogar (FEANTSA), presentó el 16 de octubre en Bruselas un informe en el que subraya el aumento de jóvenes entre 18 y 25 años, así como el de mujeres, entre las personas sin hogar.

Que el marido abandone a su mujer, tendencia más extendida en la sociedad occidental, se ha contagiado a los emigrantes magrebíes en Francia. En estos casos, las consecuencias de la separación son más graves, pues suelen ser familias más numerosas en las que la mujer nunca ha trabajado fuera de casa. Para combatir la pobreza, el Ministerio francés de la integración y la lucha contra la exclusión está preparando un proyecto de ley que se presentará al Parlamento la próxima primavera.

Según FEANTSA, cada año unos 2,7 millones de ciudadanos de la Unión Europea se alojan en locales de asociaciones benéficas, y aproximadamente 15 millones de europeos viven en casas o apartamentos insanos. Los tres países de la UE con más personas sin hogar son Alemania (880.000), Gran Bretaña (460.000) y Francia (350.000).

En Gran Bretaña, los subsidios estatales ya se dirigen más a familias monoparentales que a familias con ambos cónyuges en paro, cambio que revela un análisis de las cifras oficiales de la pobreza realizado por el Instituto de Estudios Fiscales a petición de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de los Comunes. El número de familias que recibieron ayudas estatales fue de 5 millones (en 1992, último año del que se dispine de datos). De esas familias, los niños beneficiarios eran 3,69 millones, de los que 1,84 millones vivían con un solo padre, y 1,075 millones, con ambos padres sin empleo.

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