La pobreza en Alemania no es solo un problema “del este”

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Duración lectura: 2m. 24s.

Tradicionalmente, al hablar sobre los desniveles de renta y de la pobreza en Alemania, las fuentes sobre el tema lo han abordado desde una perspectiva netamente geográfica: el occidente es rico y la parte oriental –antes bajo el yugo comunista– es más “pobre”, considerando que el nivel de ingresos en esta última continúa siendo menor. Pero un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas (IW), de Colonia, adopta una perspectiva más apegada a la realidad al tomar en consideración el desnivel del costo de la vida en las grandes urbes, y entre estas y las zonas rurales.

Según explica Deutsche Welle (DW) en un artículo sobre el informe, el criterio para establecer la pobreza en Alemania es que el individuo perciba menos del 60% de la renta media, o sea, menos de 917 euros. Pero lo más importante sería fijarse en el poder adquisitivo de la persona según donde reciba esa cantidad.

“En Múnich [Baviera, oeste], la gente puede comprarse menos cosas con ese dinero que en un pueblo de Baja Sajonia [este]. Empezando por el alquiler, la cesta de la compra, los museos o incluso la peluquería: Todo es más caro en la capital bávara”, señala la agencia alemana. Más concretamente respecto al alquiler, subraya el dato de que, en la ciudad sajona de Bautzen, un apartamento de 60 metros cuadrados puede costar 310 euros al mes, mientras que uno de iguales dimensiones en Colonia, la cuarta mayor ciudad del país, podría costar 580 euros.

En tal sentido, para indagar por los pobres en Alemania ya no habría que mirar a los “primos” excomunistas, sino a los que tienen un bajo poder adquisitivo en las propias ciudades occidentales. Urbes como Bremerhaven, Bremen, Gelsenkirchen, Duisburgo y Colonia tendrían un considerable porcentaje de personas en esa franja.

Teniendo en cuenta el mencionado parámetro, el 26,2% de los residentes en Colonia y el 28,4% de los de Gelsenkirchen aparecen insertos en esa categoría. En cambio, en la oriental y más “pobre” Leipzig, el índice es del 21,6%, y en Dresde, igual panorama: 18,4%.

Más allá de la incidencia de los altos precios, el estudio refiere otros elementos, como que las poblaciones urbanas cuentan con más personas en riesgo de pobreza: más padres solteros, más inmigrantes y más desempleados. Cerca de un 35% de los habitantes de la ciudad son de origen extranjero, frente a 22% en las áreas rurales.

Además, los índices de desempleo entre la ciudad y el campo difieren notablemente: si en la primera hay un 7% de parados, en el segundo hay un 5,4%. En cuanto a ingresos, nada de un campo “pobre”: “Los residentes en la ciudad generalmente no ganan más dinero que los que viven en el campo, o al menos no mucho más”, señala una fuente del IW.