La ayuda alimentaria en Africa, un arma de doble filo

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Algunas operaciones europeas y norteamericanas de ayuda alimentaria llevadas a cabo en África han convertido a los agricultores y ganaderos en víctimas de los programas que deberían ayudarles. Los técnicos señalan que, una vez superada la fase más grave de una hambruna, la distribución de comida gratis o a bajo precio debería reducirse al mínimo para no arruinar los mercados locales.

The Economist (8-V-93) da cuenta de dos estudios recientes, uno sobre Somalia y otro sobre el Oeste de África, que ponen de manifiesto que a veces se olvida ese principio básico.

Según un estudio de la organización humanitaria británica African Rights, en Somalia los precios de los cereales habían caído en picado antes incluso de la intervención americana en diciembre. Pero en marzo de este año eran ya tan bajos que los agricultores locales se quejaban de que no podían vender su cosecha. Y no les merecía la pena sembrar mientras no subieran los precios. El estudio de African Rights señala que sería más lógico dejar de llevar grano procedente de Occidente, y distribuir cosechas compradas a los agricultores somalíes. Si no se hace así, concluye el informe, quizá sea porque los gobiernos occidentales están interesados en dar salida a los cereales cuya producción subvencionan.

El otro estudio, elaborado por Christian Aid, pone de manifiesto que la política occidental también puede ser perjudicial para el país de destino en un caso en el que no hay una urgencia especial que atender. La Comunidad Europea ha llenado los mercados de África occidental con carne de baja calidad, que se vende por la mitad de precio que la producida allí. Esta política ha perjudicado a los ganaderos locales. Así, en 1975, dos terceras partes de las necesidades de Costa de Marfil eran cubiertas por la producción local. En la actualidad ésta cubre menos de una cuarta parte.

Estas ayudas son tanto más contradictorias cuanto que, al mismo tiempo, la CE concede ayudas a programas para la mejora de la producción ganadera en la misma Costa de Marfil, en Malí, Senegal y Burkina Faso.

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