Estados Unidos cambia los criterios de ayuda al desarrollo

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 50s.

La U.S. Agency for International Development (USAID) destina 8.500 millones de dólares a la ayuda al desarrollo (el 0,11% del PIB del país). Sin embargo, los programas tradicionales de ayudas no han conseguido reducir los índices de pobreza. De hecho, desde 1980 solo Bostwana ha salido del grupo de los 48 países menos desarrollados del mundo, y además por méritos propios, ya que destina el dinero procedente de las minas de diamantes a los intereses generales del país, no a las cuentas de políticos corruptos, afirma Andrew Natsios, director de USAID (International Herald Tribune, 25-X-2002). Por esta razón, USAID anuncia que va a cambiar los criterios para la concesión de ayudas y ya estudia, junto con el presidente Bush, la lista de los futuros países beneficiarios (no más de 15) que serán incluidos en la Millennium Challenge Account.

Los países deberán respetar principios democráticos (no basta la promesa de introducir cambios) y deberán demostrar capacidad de crecimiento económico. La Agencia exigirá también transparencia contable, libertad de prensa, elecciones libres, protección de los derechos humanos, políticas favorables a la inversión y contrarias a los monopolios, etc. Natsios afirma que muchos países solicitan ayudas a Estados Unidos, pero que en adelante no tratarán a los países por igual, porque no son iguales. Esto provocará cierta competencia para acceder a las ayudas y acelerará la introducción de cambios en las políticas de los países pobres. Natsios da algunas pistas: los que inviertan en infraestructuras, sanidad, educación y agricultura tendrán más opciones. Los países que no cumplan los criterios también recibirán ayudas, pero a través de ONG y organizaciones benéficas, para eludir los abusos de los gobiernos corruptos.

Natsios garantiza que la Millennium Challenge Account será un espaldarazo para los países que consigan mejores resultados en la gestión de las ayudas, que se concederán con criterios objetivos, y afirma que no se premiarán las amistades. Aunque hasta ahora el 25% de los fondos se concentra en dos países que interesan por motivos políticos: Israel y Egipto.