Café: comercio justo, pero aún no suficiente

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Duración lectura: 2m. 48s.

El café con el sello de Comercio Justo reporta más a los pequeños productores, pero necesita reinventarse para cumplir su misión.

Hace diez años la caída del precio del café puso en crisis a cientos de cooperativas y pequeños cafeteros de países en desarrollo. Muchos de ellos salieron adelante gracias al sistema de pago bonificado denominado Comercio Justo (Fair Trade), que nació hace veinticinco años. En aquella difícil situación se pagó a las cooperativas 90 centavos de dólar por libra de café, es decir, el doble del precio de mercado (situado entonces en su nivel más bajo); la medida resultó vital para muchos agricultores y sus familias.

Diez años después, como explica la revista Time (5-10-2009), vuelven los problemas para los cafetaleros más necesitados de América Central. El sistema Comercio Justo sólo representa un 2,5% de la industria cafetera mundial (dominada por gigantes como Nestlé o Kraft), pero necesita reinventarse para seguir dando estabilidad a los cultivadores de café.

El sello Comercio Justo no sólo garantiza la calidad del producto, sino también que su producción y su comercialización desde los países de origen cumplen una función social, pues permiten vivir dignamente de su trabajo a los agricultores y sus familias. Para ello, el consumidor de un café avalado por Comercio Justo paga un 13% más del precio de mercado.

Sin embargo, una reciente encuesta a 179 agricultores de América Central vinculados a Comercio Justo revela que más de la mitad de ellos no tienen bastante para sostenerse durante varios meses del año. Aunque Comercio Justo paga 1,55 dólares por libra de café, un 10% más que el precio de mercado, al productor de un pequeño cafetal centroamericano sólo le quedan 50 centavos después de pagar las tasas de la cooperativa afiliada a Comercio Justo y los impuestos.

Por la producción de un año, el agricultor percibe unos 1.000 dólares netos, lo que apenas basta para sostener a su familia. Por esa misma cosecha, los consumidores de un país rico pagarán unos 20.000 dólares en total.

Haría falta aumentar la retribución a los productores, cosa que compete a Fairtrade Labelling Organizations International (FLO), entidad responsable de fijar el precio. Pero ya lo subió 9 centavos hace dos años, y teme que un incremento hasta los 2 dólares por libra le haría perder compradores, lo que a su vez obligaría a reducir el número de agricultores beneficiarios.

FLO prefiere buscar otras soluciones, como conseguir nuevos clientes entre las grandes distribuidoras de café, afianzar la implicación de estas, mejorar la capacitación técnica de los agricultores en sus cooperativas o facilitarles préstamos.

Algo tendrán que decir también las grandes compradoras de café. Desde este año, el 40% del grano de café distribuido a través de Comercio Justo en EE.UU. le corresponde a la popular cadena de cafeterías Starbucks. La compañía se ha convertido así en el primer comprador de café procedente de este tipo de comercio. Por su parte, Starbucks España acaba de anunciar que desde marzo de 2010 todo su café tendrá el sello de Comercio Justo.

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Fuentes:

http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1926007,00.html

http://www.fairtrade.net/