The Last of Us: Left Behind

GÉNEROS JUEGOS

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Meses después de que saliera el lanzamiento del galardonado The Last of Us, título redondo de por sí sin necesidad de complementos, llega la prometida ampliación de su historia.

Este contenido de pago relata la historia previa de Ellie, coprotagonista del juego original, empleando una curiosa argucia narrativa: la alterna con momentos del futuro a modo de contrapunto para ver cómo ha evolucionado. El guion no tiene la misma fuerza que el original pero mantiene su humanidad y atrapa en su desarrollo (de unas tres horas).

El buen hacer del estudio se aprecia en la sopesada dosificación de los elementos, aunque sobre todo en los detalles. Dignos de mención son su exhaustiva coherencia, tanto con la trama principal como con los cómics que la preceden, o sus cuidadas animaciones inéditas. Pero son las chiquilladas de Ellie y su amiga las que destacan por su emotividad e incluso permiten varias opciones.

Lógica es la ausencia de habilidades en el relato pretérito por la inmadurez del personaje, aunque se restauran por completo en los tramos futuros. La principal aportación en el ámbito interactivo es la mezcla de seres humanos y zombis en diversas áreas, lo que suscita nuevas estrategias de combate y sigilo. Es un desafío en ambos casos y la violencia es explícita.

Puntera es una vez más la tecnología, fluida y con tan solo una leve carga. El apartado audiovisual está igualmente inspirado con grandes modelados, efectos, composiciones musicales e interpretaciones vocales.

Pese a su buena calidad, el relato es prescindible porque se intuye en la campaña principal. Además, la relación entre lo que cuesta y lo que ofrece está en el límite de lo justo, dada su brevedad. Por estas razones y especialmente porque solo lo apreciarán quienes hayan terminado The Last of Us, es para fans que tengan ganas de más.