Vía Revolucionaria

Alfaguara. Madrid (2008). 384 pág. 21,50 €. Traducción: Luis Murillo Fort.

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El argumento de Vía Revolucionaria se desarrolla en 1955, en la ciudad dormitorio de Revolutionary Hill Estates, Connecticut, y narra la vida y desventuras de los Wheeler, Frank y April, un matrimonio con dos hijos. La insatisfacción que sienten ante las vidas que llevan, y las infidelidades e insinceridades de fondo, sobre todo de Frank, llevan a un final trágico.

En una ocasión Yates resumía su novela como “una sucesión de abortos de todo tipo: una obra abortada, varias carreras abortadas, una infinidad de ambiciones y planes abortados, todo lo cual conduce a un aborto real, físico, y a una muerte al final”. Y, más adelante, continúa: “La vía revolucionaria de 1776 había llegado prácticamente a su fin en los años cincuenta”. Con esta novela, Richard Yates (1926-1992), considerado un maestro por Raymond Carver y Richard Ford, fue finalista del National Book Award y consiguió un amplio reconocimiento de público y de crítica. Recientemente se ha estrenado una versión cinematográfica dirigida por Sam Mendes.

A la hora del análisis (ver Aceprensa, 7-01-2009) se puede poner el foco en su aparente llaneza, su absoluta accesibilidad, su profunda seriedad para con los seres humanos, su consumado estilo literario y, por supuesto, su pintura magistral de una vida matrimonial y familiar frustrante (entre otras cosas, consecuencia de que los únicos alicientes para ella parecen estar en las épocas sexualmente satisfactorias).

Pero también se podría comentar, aunque decirlo así seguramente desborda el pensamiento del autor, que la novela muestra que, al final de ciertos modos de pensar y de vivir, la única solución que se ve y el resto ideológico que queda es… el aborto, nada más; y deja claro, como Chesterton decía, que si no es irremediable perder el rumbo, pues eso les ha venido ocurriendo a los hombres desde siempre, sí resulta catastrófico no tener un mapa.

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