Twelve

Anagrama
Barcelona (2002)
256 págs. 14,50 €
Traducción: Gemma Rovira

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Cuando aparece una novela escrita como desde dentro de un mundo al que, normalmente, se tiene un acceso escaso e indirecto, suele ser saludada por la crítica con entusiasmo. Twelve pertenece a esa clase de historias: un autor de 18 años habla de unos ambientes que conoce de primera mano, el de las fiestas con sexo y drogas de jóvenes a punto de ingresar en la universidad. Su protagonista principal es el inteligente y frío camello que suministra las drogas: “yo soy esas fiestas”, piensa.

La cubierta afirma, con razón, que McDonell tiene un “oído perfecto para la jerga adolescente”, no en vano él lo es; que su relato discurre a base de “rápidas tomas cinematográficas”: es raro que un chico joven pueda escribir de otra manera; que “captura la cultura post-Columbine”, frase que se puede dar por buena porque significa cualquier cosa. En ella se indica que Twelve es a los noventa lo que fue Menos que cero, de Bret Easton Ellis, a los ochenta, y esto es cierto en la calidad literaria y en el estilo glacial con que se cuenta todo, pero hay diferencias. Menos que cero, además de ser en California y no en Nueva York, hablaba explícitamente de prostitución masculina y de sexo con menores, y el protagonista decía débilmente alguna vez “no me parece bien”… En Twelve las referencias morales surgen con la matanza final: en ese sentido, el relato se alinea con tantos otros que hablan de “la fiesta que acaba mal” y que, incluso sin saberlo, presentan el horizonte real de un mundo en decadencia.

La novela puede resultar interesante y estremecedora para ciertos lectores, que podríamos llamar maduros aunque vivan en la inopia, pues sin duda revela unos ambientes juveniles de un vacío moral desolador. Ahora bien, para los inmaduros puede ser “rápida como el speed e inexorable como el ácido”, juicio del crítico del New York Times, y eso quiere decir que puede resultar tan hipnótica como dañina.

____________________

  • Ver crítica de la película basada en esta novela