En el contexto cultural y educativo actual no resulta fácil poner en contacto a los alumnos con la belleza en todas sus manifestaciones. Como todo debe tener una función útil y práctica, quedan muy lejos o en un segundo plano los objetivos de enseñar a descubrir la belleza en el arte, la música, el paisaje y la literatura. Este es el objetivo de este breve y sugestivo libro de José Manuel Mora-Fandos, profesor de Literatura y Escritura Creativa en la Universidad Complutense de Madrid, y también poeta y traductor.
El libro, en clara sintonía con otros dos anteriores, Leer o no leer y Tan bella, tan cerca, contiene seis breves ensayos en los que Mora-Fandos (1968), con mucha originalidad y con una prosa exquisita, saca partido a diferentes pasajes literarios, musicales o pictóricos para provocar un detenido análisis que sirva como preparación para mantener después un creativo y enjundioso diálogo con sus alumnos universitarios.
El autor comenta con mucho detalle un pasaje concreto de La Odisea: cuando Ulises, después de su largo periplo, está a punto de entrar en palacio para reencontrarse con su mujer y con su hijo. En el siguiente ensayo, aprovecha unos versos de Virgilio dedicados al mito de Orfeo; y en otro, se sirve de su fascinación por un cuadro del museo del Prado, el Agnus Dei de Zurbarán. De su época de adolescente en Torrent, en el mediterráneo valenciano, recuerda su descubrimiento de los Conciertos de Brandemburgo en la versión de St Martin in the Fields. Especialmente elaborado, con una prosa lírica de gran calidad, es el ensayo dedicado a rememorar un paseo por el campo navarro.
Con estos momentos, muy bien seleccionados, intenta el autor potenciar la mirada estética en sus alumnos para que descubran el placer de la belleza y los beneficios y connotaciones que puede tener para ensanchar su mundo interior. No estamos ante un libro didáctico, ni ante un conjunto de lecciones de estética. Mora-Fandos se sirve del impacto que le han provocado estos ejemplos para proporcionar y contagiar su personal experiencia estética.
“De te fabula narratur; de ti, lector, habla la historia que lees, cuando parece que habla de otros”. Así es cómo funciona el arte y la estética, dice el autor, provocando el encuentro personal e intransferible. Con todo, además de las obras mismas, para este descubrimiento se necesita un maestro, un profesor que facilite y provoque en los alumnos la transformación de la mirada. Este ensayo, repleto de belleza y de brillantes intuiciones literarias, facilita este aprendizaje.