Junto con sus padres y su hermana Gilda, Gigio Bellandi pasa unos días de vacaciones en Fiumetto, una pequeña localidad costera en la Toscana. Gigio tiene doce años y ese verano, el de 1972, será crucial en su vida.
El mundo de Gigio hasta ese momento está repleto de certezas. Siente una gran admiración por sus padres. Disfruta con la vida familiar, la música y la lectura. Todo transcurre a su alrededor en una sólida armonía hasta que ese mundo empieza a resquebrajarse, en parte porque nota cómo en su interior crecen nuevos sentimientos sobre la vida y el amor que hasta ahora, sumergido en la inocencia de la vida infantil, no habían brotado.
La novela está escrita por el propio Gigio muchos años después, cuando ya es padre de familia. Recu…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.