Sagitario

TÍTULO ORIGINALÈ stato così Valentino, Sagitario

GÉNERO

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Espasa Calpe. Madrid (2002). 230 págs. 17 €. Traducción: Félix Romeo.

Este libro contiene tres novelitas: Así fue, Valentino y Sagitario. Las tres comparten un mismo estilo: la autora no describe, casi podría decirse que no escribe, sino que “cuenta a viva voz”. Salvo la primera, Así fue, más trágica y opresiva, aunque no exenta de toques de humor, las otras dos están cargadas de un humor compasivo, propio de quien juzga a las personas de las que habla poco merecedoras de un trato serio, y, así, habla de ellas con una compasión y un humor distanciados, levemente ridiculizadores. Como Valentino y Sagitario se resuelven en una y varias desgracias, ese humor compasivo y ese toque ridiculizante me parece que dan como resultado en el lector, después de haber sonreído, una tristeza más amarga. Hay aún otro elemento común a las tres novelas, a pesar de estar escritas en fechas tan distantes, y es que las personas de carne y hueso, que han sido la base de experiencias para una posterior reelaboración creativa, son las mismas en las tres novelitas. Los argumentos son en cierto modo parecidos y diferentes; la autora ha dado en cada una un distinto papel o personaje a las mismas personas de su experiencia real. Hay incluso situaciones, escenas de una novela que se repiten -con matices diferenciadores- en otra, pero con distintos personajes-personas.

Podría tratarse de un ejercicio de estilo. O un ejercicio de creación de personajes, al dar a cada persona conocida en la experiencia distintos papeles en distintas historias. En todo caso, el libro son poco más de doscientas páginas de muy entretenida lectura; incluso Así fue, opresiva y oscura, como dije, es entretenida, porque se pone más el acento en la peripecia, en el suspense de si el problema se resolverá bien al fin… que en la angustia interior del personaje principal. Las otras dos -Valentino y Sagitario- no sólo son entretenidas sino divertidas. No puede decirse que estas tres novelitas transmitan alguna idea importante.

La capacidad de valoración del detalle, de resaltar los rasgos caracterizadores… es una constante eficaz en Natalia Ginzburg (Querido Miguel –ver servicio 128/00– y Léxico familiar –ver servicio 75/98-), y todo está escrito con ritmo ligero, ininterrumpido, el de quien está contando con entusiasmo una historia interesante, y le escuchan con mucho interés.

Pedro Antonio Urbina

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