Punto y aparte (1966-1990)

Miguel D'Ors

La Veleta. Granada (1992). 221 págs. 2.500 ptas.

En este volumen, Miguel D’Ors (Santiago de Compostela, 1946) ha recogido una amplia selección de versos escritos hasta 1990. Autor de ocho libros, con el titulado Curso superior de ignorancia obtuvo en 1987 el Premio de la Crítica. Hoy es un poeta admirado por las jóvenes generaciones.

“Es esto la poesía: / buscar en las palabras, con las palabras, contra / las palabras Tu rostro, que aparece -un relámpago- y que desaparece”. Quizá este afán de trascendencia distinga a Miguel D’Ors de otros autores contemporáneos, con los que -a juicio de los críticos- cultiva una poesía que se ha dado en llamar “de la experiencia”, y que predomina sobre otras corrientes (culturalismo, nueva sensibilidad, surrealismo, etc.) durante los últimos años. Lo cotidiano, el dominio de la forma y el humor son algunas de las notas más características de esta tendencia.

Lo que no quiere decir, sin embargo, que D’Ors sea a la manera tradicional un poeta religioso, como muchos lo etiquetan, a veces negativamente. Sus versos subrayan con nostalgia el laberinto, a veces dolorido, del vivir cotidiano. Eso sí, reconoce la presencia de un Tú -“designio de amor”- que da “a la vida un sentido y un orden”.

Aunque en el libro se reflejan muchas de las preocupaciones de cualquier hombre de la calle, unos cuantos temas ocupan abundantes páginas: Galicia, la infancia, el amor y la poesía. Sobre la suave ironía del libro, destaca Lecciones de Historia, una sección en la que, con gran mordacidad y lucidez, revisa muchos lugares comunes de la segunda mitad del siglo XX: ecologismo, individualismo, escepticismo, etc.

La sencillez de lo que dice y su tono natural hace que Punto y aparte sea un libro fácil de leer. Cualquiera podrá entenderlo y disfrutarlo. Si además, en las páginas finales, sigue las valiosas anotaciones que el propio autor ofrece sobre el contenido y los recursos de muchos poemas, comprobará cómo ha evolucionado el poeta, qué pensados están sus versos y qué influencias acusa. Porque, aún sin notarse, la poesía de Miguel D’Ors es técnicamente muy rica y compleja.

Las siguientes palabras resumen claramente una de las obras poéticas más atrayentes de nuestra época: “Desde 1975 concibo cada poema mío como algo que es simultáneamente una construcción lingüística, un desahogo, una confidencia y un acto de Amor”.

Pedro L. López Algora

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares