Los conspiradores

Daniel Sueiro

GÉNERO

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Menoscuarto. Palencia (2005). 250 págs. 15 €.

Después de casi veinte años de silencio editorial, se recupera este libro de relatos que mereció el Premio Nacional de Literatura de 1959. Daniel Sueiro (La Coruña, 1931-1986) pertenece a la corriente del “neorrealismo” de los años sesenta y setenta. Periodista y guionista de cine y televisión, Sueiro refleja en sus obras la difícil situación social del proletariado y los problemas cotidianos de las familias más modestas. Por ello, en este libro de cuentos, los protagonistas son personajes muy populares: albañiles, ascensoristas, jubilados, secretarias, escritores de baja calidad, amas de casa, etc. Y los motivos que dan origen a sus cuentos no pasan de ser situaciones típicas de la vida social cotidiana: la espera de unos cargadores de mercancías a que llegue el camión que las transporta, el cobro masivo del sueldo de unos periodistas, la vuelta a casa después de la faena, el viaje diario de un joven obrero en el tranvía, el regreso de un exiliado de la Guerra Civil a España, o la mera descripción fotográfica de una plaza céntrica en su “hora punta”…

Sin embargo, detrás de estos personajes populares y de estas situaciones cotidianas se encierra una visión particular del mundo y del hombre, una apreciación de lo universal de la existencia y de la situación histórica presente. Y en Sueiro, aunque de modo menos violento que en los autores más representativos del realismo social, siempre hay una denuncia (la “crónica de lo que clamaba al cielo”, como él mismo decía) de la precaria situación social de las capas sociales más desfavorecidas. Por eso, son elementos propios de su narrativa la visión rutinaria, amarga y poco trascendente del trabajo, y la crítica de una burocracia política desentendida de los problemas de la sociedad. Y siempre hay, como telón de fondo, una visión poco optimista del hombre y una insistencia constante en su soledad. Sin embargo, los cuentos no son especialmente agresivos ni desmesurados en esta pesimista cosmovisión.

Javier Moreno Pedrosa

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